
Las CBDC son una respuesta moderna a la exclusión financiera
1 de febrero de 2022

Aunque las industrias financieras y de pagos se encuentran en auge con el surgimiento de las fintechs y la investigación continua para la innovación y las nuevas tecnologías, sin embargo, no todas pueden beneficiarse de estos avances, ya que la exclusión financiera sigue siendo uno de los desafíos más serios del mundo actual y la pandemia global no ha hecho más que exacerbar estas desigualdades y la urgente necesidad de una respuesta adecuada.
Los estudios que se han realizado muestran que, en todo el mundo, la asombrosa cifra de 1700 millones de adultos no tienen acceso a una cuenta bancaria y, por lo tanto, no pueden utilizar los servicios financieros para pedir prestado, ahorrar o invertir su dinero, por lo que no les queda otra opción que recurrir a instituciones alternativas que cobran un alto precio de tarifa. Esto da como resultado que los no bancarizados sean más vulnerables y se vean atrapados en un círculo vicioso e interminable de pobreza. Estos desafíos son aún más reales en los países en desarrollo, donde las instituciones financieras pueden no ser fácilmente accesibles o sólidas, lo que hace que las personas dependan de los sistemas de efectivo y canje.
Simultáneamente, ha habido un creciente nivel de interés en el concepto de las monedas digitales emitidas por bancos centrales (CBDC, por sus siglas en inglés), el cual ha logrado que muchos gobiernos y bancos centrales de todo el mundo investiguen actualmente sobre la adopción de esta nueva versión de moneda de curso legal. A través de su naturaleza descentralizada, las CBDC están preparadas para revolucionar el concepto de dinero y ofrecer varios beneficios atractivos, en particular, mejorar la política monetaria, la estabilidad y seguridad financiera, disminuir la demanda y el costo del papel moneda, aumentar la impugnabilidad de los pagos o inhibir la actividad de delinquir, por nombrar algunas. Principalmente, las CBDC también podrían desempeñar un papel vital en la reconstrucción del sistema financiero para lograr que sea más accesible para los no bancarizados a través del establecimiento de un ecosistema de pagos digitales más inclusivo. A continuación, demos un vistazo a cómo una CBDC podría promover concretamente la inclusión financiera:
Acceso mejorado a los servicios financieros digitales
Las CBDC promoverían la participación en la economía digital al permitir que las personas accedan a una amplia gama de productos y servicios financieros digitales, dónde se incluyen transacciones nacionales e internacionales a las que no se puede acceder fácilmente con dinero en efectivo. Los ciudadanos pueden pagar bienes y servicios utilizando una CBDC a través de sus dispositivos digitales, de manera conveniente, en cualquier momento y en cualquier lugar.
Las CBDC minoristas que el banco central emitirá directamente a los usuarios finales sin la necesidad de intermediarios privados abordarán especialmente varios problemas que enfrentan las comunidades no bancarizadas. Asimismo, un sistema de pagos completamente digital facilitaría y haría más seguro el acceso a servicios financieros para mujeres y personas en áreas rurales y aisladas, incluso si están equipados con teléfonos básicos, a través de canales USSD y funciones fuera de línea para áreas remotas donde no hay cobertura de Internet. Además, las CBDC beneficiarían la interoperabilidad entre los sistemas de pago y fomentarían la colaboración entre las fintech y los bancos centrales.
Costos de transacción más bajos
En la actualidad, la gestión de la moneda fiduciaria es costosa, particularmente en los países en desarrollo, debido a los altos costos de distribución, seguridad y dependencia de las sucursales bancarias. Por estas razones mencionadas, las CBDC resultarían menos costosas para los consumidores a diferencia de usar el efectivo y, además, reducirán la cantidad de intermediarios en una transacción que, en última instancia, disminuirá el costo de los pagos digitales. Las CBDC también incorporaría billeteras móviles, brindando a las personas la capacidad de realizar pagos móviles de bajo costo. Como resultado, aumentaría la competencia entre las instituciones financieras y los proveedores de servicios de pago al tiempo que brindaría comodidad a los usuarios.
Mayor eficiencia y rapidez de los pagos digitales
Las CBDC permitirán transacciones más rápidas y transparentes al tiempo que garantizarán la finalidad de la liquidación en tiempo real con el más alto nivel de transparencia, lo que eliminará los pagos diferidos, mejorará los flujos de efectivo comerciales y, por lo tanto, mejorará la inclusión financiera de las empresas.
Mayor compromiso entre los gobiernos y los ciudadanos
Las CBDC cerrarían la brecha al acercar a las instituciones gubernamentales con las personas, especialmente en una CBDC minorista, donde los gobiernos podrían apoyar directamente a las personas necesitadas mediante la transferencia inmediata de ayudas a ciudadanos o empresas como parte de un programa de recuperación económica después del coronavirus, por ejemplo. Esto reducirá los costos y el tiempo para que las autoridades lleguen a las personas al eliminar los intermediarios y evitar la corrupción, lo que en última instancia mejorará la eficiencia de los programas gubernamentales y beneficiará a las personas tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados.
Economía digital ampliada
Las CBDC ofrecerían un potencial ilimitado para fomentar la digitalización de las cadenas de valor en la economía. Todo tipo de empresas tendrán acceso a las CBDC y se les alentará a llevar sus actividades a este nuevo sistema financiero digital. Múltiples empresas, como empresas de bienes raíces, energía, atención médica, proveedores de transporte, telecomunicaciones y otras, se beneficiarían de este nuevo paradigma al desarrollar una API que se pueda usar para ofrecer servicios valiosos a los clientes en tiempo real.